¿Cómo funcionan realmente los rayos-x?

Todos, en algún momento de la vida, hemos necesitado (o seguramente necesitaremos) un examen de rayos-x. Además, la vida de los médicos ortopedistas sería muy complicada si no existiera este aparato. Como se sabe, este examen extraordinario muestra con mucha precisión el estado de nuestro esqueleto, como si fuera una fotografía que es capaz de vernos por dentro. Aunque es una tecnología con la cual estamos muy familiarizados y que ya no representa una novedad en el mundo de la medicina ni de la ciencia, casi nadie conoce los secretos detrás del funcionamiento de los rayos-x.

shutterstock_201494435¿Cómo funcionan los rayos-x?

En realidad, los rayos-x son una forma de radiación electromagnética. Los rayos son semejantes a los que nuestros ojos pueden percibir, con la excepción de que tienen más energía. Son invisibles a la vista humana, pero no a otros aparatos, como las cámaras de rayos-x. Cuando estamos en la cámara y los rayos son disparados, pasan a través de nuestra carne, pero la densidad de nuestros huesos no deja penetrar la radiación, la cual no llega a la placa de imagen. Como los rayos no alcanzan a la placa, nuestros huesos aparecen blancos en la imagen, mientras que los lugares donde la radiación consigue atravesar, aparecen de color negro.

¿Cómo surgió la tecnología de rayos-x?

La “X” sirve para indicar que se trataba de un rayo desconocido para los expertos. El profesor de física Wilhelm Röntgen (un gran científico de la época) lo descubrió por accidente, mientras hacía un experimento con un tubo que envolvía luz. El alemán percibió que una parte del tubo brillaba intensamente, aunque estuviera aislada con cartulina. Así llegó a la conclusión de que había otro tipo de radiación haciendo que aquella parte del tubo brillara. El profesor también notó que este rayo tenía la capacidad de pasar a través de otros materiales, como la carne humana. La primera imagen de rayos-x fue la mano de su esposa.